Ser madre, la transformación que no siempre se cuenta.
El pasado 7 de mayo celebramos la tercera edición del Encuentro De madre a madre, dirigido a madres jóvenes con inquietudes por reflexionar sobre la maternidad.
El encuentro tuvo lugar en el Hotel Tres Torres Atiram y consistió en una cena-coloquio en la que participaron Blanca Molins, médico psiquiatra especializada en la salud mental de la mujer en la etapa perinatal y Patricia Adell, psicóloga sanitaria especialista en trauma y sexología clínica.
El coloquio fue moderado un año más por Teresa Pueyo, profesora de Antropología Social en la Universidad Abat Oliba CEU.
Desde su experiencia profesional y también desde su vivencia personal como madres, las tres invitadas abordaron la profunda transformación que supone la maternidad para
la mujer y aquellos aspectos que, con frecuencia, no se explican o permanecen poco visibilizados.
A lo largo de la conversación se trataron cuestiones relacionadas con los cambios emocionales, personales y familiares que conlleva para la mujer el hecho de convertirse
en madre.
Teresa Pueyo inició el coloquio refiriéndose a la maternidad “como algo muy bestia que te atraviesa por completo y toda la vida te cambia, y no vuelves a trabajar de la misma
manera, no solo por un tema de conciliación, tú has sido transformada profundamente”.
Patricia Adell habló de “la importancia de tener bien integrada toda tu historia personal, todo lo que llevas contigo antes de ser madre, para así poder aceptar mejor todos los
cambios.” “La madre se identifica en el hijo.”
Blanca Molins afirmó que “la maternidad es la etapa de mayor vulnerabilidad de la mujer” y describió la transformación que la maternidad produce en el cerebro de la
madre: “En el tercer trimestre de embarazo, el cerebro ya se está especializando en la experiencia de ese bebé.”
El encuentro completó el aforo previsto y despertó un gran interés entre las asistentes. Se generó un espacio cercano y sincero donde la gran mayoría se sintieron identificadas con lo que escuchaban y participaron activamente en el turno de preguntas y reflexiones posteriores. Una vez más pudimos constatar la necesidad de seguir creando encuentros
para compartir experiencias y abordar la maternidad desde una perspectiva realista, profesional y humana.

